Como ya sabréis, Alemania siempre ha tenido sus propias leyes en lo referente a los juegos violentos, con un sistema de calificación (USK) mucho más estricto de lo que podemos tener en España (donde tenemos el sistema de calificación PEGI) o incluso en Estados Unidos (ESRB). El protagonista en esta ocasión ha sido Dead Island: Riptide, aunque en este caso la decisión tomada por las autoridades alemanas ha pillado por sorpresa a los responsables del juego. Para leer la noticia completa pincha aquí.
