También tengo una mención especial para estos:
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Moby Dick, de Herman Melville (la ediciónes de Akal, Debate o Alianza)

El amplio mar, la constante contemplación del horizonte en busca de la presa, la abigarrada tripulación del Pequod, ballenero comandado por un capitán tullido y obsesionado por su venganza… Surgiendo de la profundidad de las aguas, como un espectro, la encarnación del Mal: Moby Dick, la ballena blanca…
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Más que humano, de Theodore Sturgeon.

Más que humano es la historia de un grupo de personajes que no encuentran su papel en la sociedad. Lone es un ser solitario, pero todo cambia cuando encuentra a otros personajes tan solitarios como él. Junto a Janie, las mellizas Beanie y Bonnie y el bebé, y gracias a sus increíbles capacidades psíquicas, conformará un ser único, capaz de vivir apartado de un mundo al que no pertenece.
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La tierra permanece, de George R. Stewart.

Un devastador y desconocido virus asola la civilización; inexplicablemente, Isherwood Williams sobrevive a la plaga. A la deriva, ha de afrontar un mundo sin humanidad, de paisajes degradados y hordas de insectos y roedores. Finalmente, dará con una superviviente, con la que fundará una nueva sociedad semejante a la de los antiguos nativos norteamericanos. Único testigo del pasado, Ish nos recuerda que "los hombres van y vienen, pero la Tierra permanece".
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El gran desierto, de James Ellroy.

Los Ángeles, años cincuenta. Tres hombres se ven atrapados en una tupida red de ambiciones, perversión y mentiras: Danny Upshaw, ayudante del sheriff y punto de mira de intereses ajenos; Mal Considine, fiscal del distrito que intenta promocionarse profesionalmente y poner orden a su vida privada; Meeks, ex narco y hombre fiel a un único dios: el dinero. Por motivos distintos, los tres se verán vinculados a un grupo de comunistas entre los que in sádico asesino ha sembrado el pánico. Por motivos distintos, los tres habrán sacado billete para una pesadilla.
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Los propios Dioses, de Isaac Asimov.

El futuro. En un universo paralelo, con leyes físicas ligeramente distintas a las nuestras, sus habitantes descubren la forma de intercambiar materia con nosotros. Materia que, una vez en el universo de destino, y merced a las diferencias físicas entre ambos, comienza a desprender energía de forma espontánea. Una vez consumida la capacidad energética del material puede volver a ser intercambiado, para recomenzar el ciclo. ¿Qué podríamos hacer con un suministro de energía gratuita e inagotable?
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Déjame entrar, de John Ajvide Lindqvist.

Oskar, un niño solitario y triste que vive en los suburbios de Estocolmo, tiene una curiosa afición: le gusta coleccionar recortes de prensa sobre asesinatos violentos. No tiene amigos y sus compañeros de clase se mofan de él y le maltratan. Una noche conoce a Eli, su nueva vecina, una misteriosa niña que nunca tiene frío, despide un olor extraño y suele ir acompañada de un hombre de aspecto siniestro. Oskar se siente fascinado por Eli y se hacen inseparables. Al mismo tiempo, una serie de crímenes y sucesos extraños hace sospechar a la policía local de la presencia de un asesino en serie. Nada más lejos de la realidad.
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ORA:CLE, de Kevin O'Donnell.

ORA:CLE nos presenta la población y la política de una sociedad completamente computerizada en el siglo XXII. El protagonista vive con su mujer en un apartamento electrónico superautomatizado, conectado con todo el mundo a través de redes informáticas, del que no salen nunca. Hacen sus compras desde su casa por masitransistor, trabajan en sus aparatos y como máximo se asoman a la terraza a cuidar sus bonsais. Está prohibido pasearse por la calle para que la vegetación pueda crecer libremente y disminuir la tasa de anhídrido carbónico del aire, además del peligro de los Dacs, con los que no puede establecerse ninguna comunicación y matan por deporte a cualquier humano que encuentren desprevenido. Pero el peligro puede servirse a domicilio...
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Ubik, de Philip K. Dick.

Glenn Runciter ha muerto. ¿O lo han hecho todos los demás? Alguien murió en una explosión organizada por sus competidores. De hecho, es el funeral de Runciter el que está programado en Des Moines. Pero mientras tanto, sus afligidos empleados están recibiendo asombrososos y a veces escatológicos mensajes de su jefe. Y el mundo que les rodea está alterándose de formas que sugieren que se les está agotando el tiempo. O que ya lo ha hecho.
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El jugador, de Fiódor M. Dostoievski.

El jugador es una pieza básica en el edificio de la obra de Dostoyevski, conteniendo absolutamente todas las características de sus novelas más famosas, esto es, morbosidad, dramatismo, tensión casi intolerable, agresividad y revelación punzante y sutil de estados anímicos vividos y superados por el genial escritor. Dos pasiones principales campean en este libro: la del juego, que envenenó al propio autor, hasta pocos años antes de morir, y la de un amor hecho de humillaciones, equívocos, odios y abnegación quijotesca. Obra de plena madurez por la reciedumbre de la trama y el trazado de sus personajes atormentados y complejos. El jugador absorbe al lector desde sus primeras líneas.
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Las estrellas mi destino, de Alfred Bester.

En el siglo XXV, cuando las técnicas de teleportación han cambiado de forma radical la sociedad de la Tierra, un hombre motivado por pasiones extremas emprende un carrera desesperada por cambiarse a sí mismo. Gully Foyle fue abandonado a su suerte y logró sobrevivir milagrosamente a una situación sin esperanzas; desde entonces ha venido acumulando riquezas y poder con un único objetivo: vengarse.
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Los tejedores de cabellos, de Andreas Eschbach.

En un mundo semidesértico perdido en una galaxia olvidada, toda la vida gira en torno al hilado de alfombras de cabellos. Gracias al dinero que su padre antes que él obtuvo por la venta de un tapiz, cada tejedor abre su taller y elabora, a lo largo de toda su vida, una alfombra espléndida con los cabellos de sus esposas e hijas. Tras venderla para entregar a su vez el dinero a su único hijo, la alfombra se une a inmensas caravanas que convergen en el espaciopuerto, desde donde parten fastuosos bajeles estelares rumbo, dicen, al palacio del divino Emperador. Pero, ¿cuál es el propósito que lleva al sacrificio de tantas vidas para elaborar alfombras de cabellos? ¿Y si fueran ciertos los rumores de que el Emperador ha sido derrocado?